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Precio

    Minino y el chapuzón

    14,50  13,78 

    Estimúlalos con juguetes de bañera para bebé, porque el agua es pura diversión desde muy pequeñitos. Descubre también juguetes de bebé para piscina, ya que los peques se mueven con libertad y chapotean y salpican todo lo que pueden. En Universo Azul nos encanta y hemos seleccionado los mejores juguetes para el agua. ¿Chapoteamos con una canasta o un juego de pesca?

    Los beneficios de los juegos con agua

    El agua es más que un juego para ellos. Significa desenvolverse en un entorno diferente al que conocen, lo que fomenta un desarrollo integral para los peques. Por tanto, la interacción con el agua y el uso de diferentes juguetes es muy importante durante su infancia. Comentamos sus principales beneficios:

    Desarrollo sensorial

    El contacto con el agua mejora la percepción de sus sentidos. En concreto, agudizan el sentido del tacto tanto dentro como fuera del agua. Esto les permite sentir el peso del cuerpo y aumentar el control corporal en el medio acuático.

    Coordinación y ejercicio físico

    Favorece la coordinación de las diferentes partes del cuerpo. Los brazos y las piernas están en continúo movimiento y les ayuda a aumentar su actividad diaria, practicar ejercicio físico y desarrollar su fuerza y musculatura.

    Divertido y relajante

    Jugar con el agua es una de las actividades favoritas de los peques. Aumenta su tranquilidad y generan nuevas sensaciones, emociones y experiencias mientras se divierten. De hecho, desde que son pequeños, la hora del baño es un momento de juego y diversión que les ayuda a aprender y desarrollar muchas de sus habilidades.

    Socialización

    No podemos olvidar que los juegos de agua también invitan a que los más pequeños se lo pasen bien en compañía de otros niños o en familia. Por este motivo, ellos lo asocian a una actividad divertida y de ocio, donde exploran nuevos juegos y experimentan aventuras.

    Creatividad y curiosidad

    El medio acuático incentiva el juego libre y el juego simbólico. Es decir, son los peques los que deciden cómo jugar y cómo pasárselo bien, estimulando su desarrollo y fomentando su creatividad y curiosidad.